22 agosto, 2008

Amor de cine.

Mina: Te amo. ¡Que Dios me perdone! Quiero ser lo que tu eres, ver lo que tu ves, amar lo que tú amas.
Drácula: Mina para caminar conmigo tienes que morir en tu respirante vida y renacer en la mía.
Mina: Tú eres mi amor y mi vida para siempre.
Drácula: Entonces, te doy la vida eterna, el amor imperecedero, el poder de la tormenta y de las bestias de la tierra. Camina conmigo para ser mi amada esposa para siempre. (Y la muerde)

5 comentarios:

Gema L. dijo...

Nunca me han gustado demasiado las cosas fantasticas...
pero, ¡ay! el romanticismo que le veo a la figura del vampiro...

Ego dijo...

Ese diálogo es una metáfora de lo que hacemos muchas veces al supeditarnos a un hombre. Que nos da la vida y nos la puede quitar. Porque se trata de SU vida, no de la nuestra.
Tengamos esto en cuenta cuando nos volvamos a equivocar.
Un (b)eso!

Miguelo dijo...

al final un amor eterno no?

lisebe dijo...

Yo el matiz que le veo es el siguiente:
"Que el amor puede ser eterno"
ya sea en la vida o en la muerte,es lo único que no perece a través de la historia, tenemos muchos referentes en ella.

Besitos

La enfermera mas dicharachera dijo...

Algo asi me pasó a mi este finde... ayssssssh.........